¿Que ocurre cuando un dia sin previo aviso, sacas al perro y te viene un verso?

sábado, 5 de noviembre de 2011

Historias desde dentro. Capitulo 1


Extendiéndose por los caminos de mi existencia fluye una niebla, temblorosa, tibia y tímida, extendiendo sus dedos a través de los valles, cubriendo los lagos con un manto de gasa translucido y blanco.
En el estado extraño de sopor que me embarga , mi vuelo se vuelve vago y monótono, rutinario y gris. En los tiempos inciertos, donde un corazón va ciego y a tientas, queriendo ver latidos nuevos que le den fuerza. Buscando un ritmo extranjero, un ritmo pleno con el que despertar y asi poder a la niebla apartar. Me reclama a golpes, golpes de voluntad

¡Despierta insensata, despierta atontada! Dame una señal tras la cual pueda avanzar, pues por mas que busque y anhele, por mas que ansie y espere  nada encuentro,  mios no son los ojos, ni mio el sentido.

El sueño psíquico, somnolencia viciosa de rutina y tedio, me impide volcar mis otros sentidos y volverme un depredador activo. La pereza y tristeza es grande, como una gaviota voy volando, sin puerto y sin hogar, en medio de un bosque negro, sin sol que me alumbre, con esta niebla cansada que me hiela las entrañas.
El corazón harto de esperar, pidió parlamento con los ojos, tratando de poder la situación cambiar.
Los ojos cansados estaban, vacios y huecos, nublados y enrojecidos de tanto buscar, que se acabaron por agotar.

 Quisiera un latido nuevo, un ritmo al que poderme acoplar
 Solo eso quereis?
 Os parece poco, o quizás no entendeis que lo que busco es algo tan grande, tan pleno, que solo de imaginar da miedo, acongoja mis venas, las abre y las cierra, me acelera y me frena, algo tan vivo que por no tenerlo moriré en breve de pena.
-No entendemos de miedo, de pena, eso son cosas vuestras, oh corazón. Pon tu peticion en cuarentena, pues muchos antes que tu quisieron nuestros servicios.
- Pero lo mio es mas importante, es mas prioritario! Sin latidos, sin bombeo no hay vida ni movimiento!
- Mira musculo egocéntrico, antes que tu vino a pedirnos ayuda el oído, estaba cansado de escuchar risas tontas, sin sentido, nos dijo que la voz ya no le gustaba, que no tenia ritmo, que la sonrisa había perdido su chispa. Despues de el, vino la piel y nos dijo que estaba cansada de temblar con el tiempo, que ya no recordaba estremecerse de otra forma. Y al final vino a vernos el cerebro.
- El cerebro? Ha venido el cerebro antes a veros
- Si, desconfiado. A nosotros también nos sorprendió. Vino y simplemente nos dijo, “quiero que me encontréis una empatía”, y claro, nosotros le preguntamos extrañados: Una empatía? Y Como es una empatía? Porque la piel me pidió un no-frio, el oído un sonido que no conoce, y tu nos pides….una empatía? Y ahora, para mas confusión, vienes tu y añades….que quieres un ritmo? Un latido?
- Vaya, creo que entonces ninguno de nosotros tiene claro lo que quiere encontrar, ya que nuestros sentidos limitados están a ciertas cosas en particular.
-  Si, y nosotros cansados estamos, de no poder descansar.

El corazón apesadumbrado volvió a su lugar, y ya calmado entre latido y latido…una idea comenzó a circular.

-Que quiero….que anhelo –y esa idea tan general, la empezó a inyectar en toda la superficie corporal.

El cerebro, que desde arriba de todo se tiene que enterar, a todos los sentidos y al corazón hizo acallar.
-         Callaos todos, escuchad. Aquí soy yo el que tiene que hablar.
- Tu oído, para que quieres oir una risa, para reir? Si tu solo sabes escuchar.
Tu piel, quieres temblar? Presión y temperatura, poco mas puedes captar.
Y ahora tu corazón, que te pensaba mas capaz, pides un latido? Si ni el tuyo eres capaz de regular, que lleva tiempo en posición stanby.
Ahora os digo, a todos, dejadme que os explique lo que quereis, pues solo la entelequia, la integración, que es para lo que sirvo nos podrá a todos ayudar.
Ahora estamos bien, estamos en equilibrio, sabemos lo que queremos, pues tras tropiezos y desconciertos, nuestras preferencias y sentiemientos vamos construyendo.
Tu oído, quieres una sonrisa, una voz, tal que al entrar por tus tímpanos y llegar a mi por el nervio auditivo, lleve al corazón un palpito que de lugar a una leve vasoconstricción en la piel..y se estremezca de frio.

Y ante esa gran revelación, cada parte de mi cuerpo sufrió una conmocion! Por un momento el corazón se encogió, mis musculos se contrajeron, perdi el equilibrio y casi muero. Pero tras ese breve pero revelador pensamiento, se me abrió un nuevo cielo.

Y llego un dia que los ojos cansados, los oídos sordos, el corazón bajo minimos, todos hartos pero esperanzados, recibieron a un extraño.

Los ojos no pudieron ver, solo letras y letras, asi que simplemente al cerebro lo remitían; los oídos nada escuchaban mas que mi risa, y al cesar las letras mi piel un dia se encogía. Con todos estos acontecimientos, el cerebro formulo un pensamiento.

-        Los oídos contentos están de poder mi risa escuchar, y la piel satisfecha también está, que he de hacer para poderlo comprobar?

En un milisegundo todo mi ser se aplaco, pues la fuerza de mi voluntad a todos quiso silenciar, y quizás a todo lo externo, a todo mensaje o percepción pudo anular. Y al único que no pudo olvidar, fue al sonido que mi cuerpo no podía acallar, al corazón.
-         - Vamos corre, y llora después! Dejame a mi pensar por una vez! Esclavizados y aburridos tienes a los ojos, que solo letras ven, los oídos algo mas contentos están pues ya no solo se escuchar, si no que alguna vez han oído algo mas, la piel ya quejándose se halla, pues tanto frio no es buano para nuestras entrañas. Y yo me acelero y que paro, a veces puede que me den leves infartos!
Tu quieres una empatía? Estupido órgano ingenieril, tanto quieres integrar que cuando sientes algo que no puedas controlar, huyes y lo alejas para que asi no te pueda dañar? Si al final es a mi al que le hacen daño! No me protejas, que me quiero arriesgar!
-        - De que me hablas corazón, si cada vez que te encoges, cada vez que tiemblas de toda esa información sufro por que te rompas y no volver a escucharte.
-        - Dejame pararme, dejame correr, se que quiero un cambio y si lo quiero es porque tu lo piensas y yo asi lo siento. Porque las letras entran, la risa la escuchas y de tanto pensar en ese cambio en eso que tanto anhelas, me encojo, me paro, me abro y bombeo. Todo es tu culpa cerebro, y con eso tienes que pelear.

“Oye que si, que voy a Lisboa”

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