Noche negra, sin luna sin estrellas, mar oscuro, cubierto de nubes espesas, dando vueltas y bandazos me llevas.
A donde?Por donde? Lo ignoro.
Tengo el casco viejo, madera anciana con grietas, de aquellos árboles perdidos y olvidados en el tiempo aquellos hace mucho que nos dejaron ya.
A cada golpe, a cada embate, se desprende un trozo de mi alma viajera, quizas perecer en un puerto debiera.
Entonces un chasquido, no he visto nada.
Me cuidé de las olas salvajes, de sus amaneceres, de sus arranques, y bajo la espuma traviesa en esta noche fría y cruda, mi barco flota y se mece, se mece y se hunde.
Estudié las corrientes marinas, las calientes, también las frías, me enseñaron a usarlas en mi beneficio, al igual que seguir a los vientos propicios.
Nadie me habló de estrellas, aprendi a vadear sola las aguas negras a oscuras, sin velas. Me dijeron que hay cosas que para verlas con claridad solo se podrían apreciar en el lado oscuro de la luna.
Me alejo de las olas, mar en calma traicionero que sin faro y sin lucero....me llevaste a la perdición siguiendo sueños.
En medio de ese vendaval incierto, me encuentro, a mi barco le fallan las fuerzas la resaca del mar lo aleja, no se a donde me lleva y sin esperanzas el sueño llega.
Como pesadillas en camas ajenas, dando vueltas y vueltas, ahogando la pena entre sabanas de áspera seda, cuan solas están que por mas que las abrazo les duele y se quejan. A través de un sueño oscuro y torcido, va otro capitán de un barco sin dueño, sin velas navega, del mástil solo nubes robadas cuelgan, atrapan el viento cruel que silba por doquier, viento que grita desquiciado palabras que antaño me dolieron y ahora solo son susurros lastimeros, de rabia y mal agüero, que pelean por tirarme al suelo.
Débil tras la pelea, con arañazos habiéndome ganado con trucos rastreros, me levanto agarrándome a la madera del casco, y asomándome por la borda las imágenes del agua observo.
Que diferente es todo una vez lo miras con otros ojos, las olas lenguas de fuego, el casco fina corteza de abedul que brilla al sol, las velas son fuertes latidos del corazón, y yo....llorando en un rincón, con una sombra negra a mi alrededor, acaso es esa la imagen que tengo de mi? O soy yo la imagen y ella, la débil, la verdadera?
Llena de temor y dudas me alejo de esa visión funesta, me arranco la cinta que el pelo me sujeta, y abriendo los brazos al cielo dejo que la tormenta contenga la furia y el desazón que me impregnan, para que se vayan yendo poco a poco, con lavados de agua pasajera, para que un día se lleve toda mi pena, y hallándome una vez seca...me clave las uñas la soledad hambrienta.
Quien soy yo gaviota?
Quien es la real, quien la muñeca rota?
Cual es la que navega en medio del fuego?
Cual la que bajo la noche negra se oculta?
Puedes ver el cielo tras las nubes?
Ves acaso el puerto que sigue la brújula de mi mente muerta?
Serias dudas veo en tu batir de alas rasgadas, tus graznidos incesantes martillean en mis oídos, no puedo soportar ese pitido, que ataca a todos mis razonamientos que derriba los mas fuertes cimientos de mis sentimientos.
Cerrando los ojos doy golpes ciegos al viento, para que te alejes y nunca regreses.
No hay calor a mi alrededor, calada hasta los huesos estoy el pelo chorreando pena y desilusion, tiritando, arrojando de mi todo amor, y sola, sola en mi barco estoy, sin nadie...sin sol.
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la madre que te....cris!!!!! los pelos de puntaaaaaaaaa niñaaaa (la marty)
ResponderEliminargracias Marty, ^^ me alegro que te guste lo que me sale de la cabeza..jeje.
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